Comunicado sobre la acogida de inmigrantes en Villaquilambre

La Asociación de Periodistas Feministas de Castilla y León (APFCyL) lamenta el clima que se ha generado en nuestra Comunidad y en particular en la provincia de León en relación con la acogida de inmigrantes en un programa de protección internacional concertado por el Gobierno con la entidad San Juan de Dios en el municipio de Villaquilambre.

Apelamos a la responsabilidad de los medios de comunicación con los derechos humanos y pedimos que la cuestión migratoria no criminalice a las personas que llegan a nuestro país huyendo de guerras, pobreza, persecuciones políticas o catástrofes. Ninguna persona es ilegal, con independencia de la situación administrativa que tengan.

Apfcyl condena igualmente las declaraciones racistas que el vicepresidente de la Junta de Castilla y León ha vertido en relación con el caso de citado. Presentar la acogida de personas migrantes como una invasión crea alarmismo y confusión y despreciar las políticas gubernamentales para sacar réditos electorales es de una gravedad extrema.

Consideramos que el presidente de Castilla y León tiene una responsabilidad para parar este mal uso de la libertad de expresión cesando inmediatamente al vicepresidente. No se puede decir que la política migratoria la marca la consejera de Familia mientras cala el mensaje racista del vicepresidente, potenciado por el eco que tiene en los medios de comunicación. Un cargo público está obligado a representar dignamente los valores constitucionales.

Como periodistas feministas y defensoras de los derechos humanos no podemos ser ajenas a esta realidad. Se ha normalizado que el vicepresidente y otros miembros del Gobierno profieran declaraciones misóginas, machistas y racistas en nombre de la libertad de expresión.

¡Estamos hartas! El periodismo de declaraciones potencia estas conductas. Se da por válido el discurso fascista y se confronta a los derechos humanos con equidistancia. Pedimos que cesen estas prácticas y que se potencie el periodismo de calidad, con datos, investigación y respetuoso con los derechos humanos y el marco democrático del que los medios deben ser garantes.