Violencia de género y medios: oportunidades perdidas

*Por Noelia Martínez Castellanos

 

La Delegación de Gobierno contra la Violencia de Género confirmaba el 13 de agosto la víctima número 29 por violencia de género en España en 2024, 1,273 desde 2003, año en el que se empezó a registrar este tipo de crímenes. La mujer asesinada tenía 48 años y residía en Valladolid.

Si hablamos de feminicidios y otros asesinatos de mujeres cometidos por hombres en España en 2024, la cifra asciende a 62 (sin incluir este último asesinato), según datos de feminicidio.net, 1,539 desde 2010, año en que esta organización comenzó a llevar este registro.

Como cada vez que se produce un asesinato de estas características, hemos observado cómo diversos medios de comunicación han cometido errores al cubrir la noticia, recurriendo al sensacionalismo, al clasismo o a la revictimización de la mujer asesinada. Lamentablemente, estas coberturas han repetido errores que llevamos años denunciando. Estas prácticas no solo perpetúan la violencia, sino que también contribuyen a trivializarla en lugar de tratarla con la seriedad que merece.

El Convenio de Estambul, en su artículo 17, destaca la importancia que tienen los medios de comunicación en la eliminación de todas las formas de violencia contra las mujeres, ya que tienen la capacidad de sensibilizar y educar a la sociedad. Por lo tanto, su cobertura debe evitar perpetuar estereotipos de género y actitudes que puedan justificar o trivializar la violencia contra las mujeres. Es fundamental que los medios comprendan su responsabilidad y actúen como aliados en la lucha contra la violencia de género, abordando estos temas con rigor y perspectiva estructural.

En este post, recogemos de manera más extensa los errores y recomendaciones que ya señalamos en un hilo publicado en X. Desde nuestra asociación, queremos analizar estos fallos y ofrecer recomendaciones basadas en la Guía para el Tratamiento Informativo de la Violencia de Género elaborada por la Junta de Castilla y León y el Colegio de Periodistas de Castilla y León en 2017, un recurso muy útil al que siempre recurrimos en esta asociación. Animamos a todos los medios y profesionales de la Comunidad a hacer lo mismo.

El peso de los testimonios de vecinos

En algunas de estas coberturas, como en esta del Norte de Castilla o las de abajo en las fotos de Telecinco y La Vanguardia, se ha dado un peso excesivo a las declaraciones de vecinos. Aunque estas pueden parecer relevantes, en realidad desvían la atención de lo esencial: los hechos contrastados y verificados. Al recurrir a opiniones que no aportan claridad ni respeto a la víctima, se corre el riesgo de trivializar la gravedad del suceso.

 

Características personales y estereotipos

Otro error común es destacar características personales de la víctima, como describirla como «maravillosa» o «una buena madre». Este tipo de enfoque sugiere implícitamente que, si la mujer hubiera sido diferente, podría haber «merecido» lo que le ocurrió, lo cual es absolutamente inaceptable y revictimizante.

La violencia de género no responde a un perfil específico de víctima; tampoco de agresor o asesino. Todas las mujeres son vulnerables a ella, independientemente de sus circunstancias personales. En el caso que nos ocupa, muchos medios han hecho alusión a problemas de salud mental del presunto asesino, algo que podría interpretarse como una justificación de su comportamiento.

Los vemos en la información del Mundo mencionada anteriormente: “Él, según este vecino, sufría problemas psiquiátricos y había padecido una depresión hace unos años.” Por su lado, Salamanca RTV al Día, titulaba centrándose en ese detalle: “El detenido por matar a su pareja en Valladolid tiene historial psiquiátrico y antecedentes por atentado”. Y en una búsqueda de noticias más recientes sobre el tema, encontramos que, por ejemplo, RTVE también lo menciona: “Este cuenta con historial psiquiátrico y antecedentes por delito de atentado a la autoridad, según ha sabido Europa Press por fuentes del caso.

Tal y como dice la guía mencionada anteriormente: “La conducta del agresor no es puntual, ya que el maltrato tiene un carácter instrumental, es un mecanismo de control fruto de concebir la relación con una mujer en posición de subordinación. La violencia de género constituye por lo general un conjunto de hechos violentos de intensidad creciente.”

Esto significa que lo ocurrido, en este caso el asesinato, no debe explicarse ni justificarse a partir de las circunstancias personales del agresor, como problemas de salud mental. Este enfoque desdibuja la responsabilidad del agresor y desvía la atención de la naturaleza estructural de la violencia de género.

La importancia de un análisis contextual y el riesgo del sensacionalismo y clasismo en los medios

Es fundamental recordar que la violencia de género no es un suceso aislado, sino un problema estructural. Las narrativas emotivas que se centran en el lamento de vecinos o familiares, aunque conmovedoras, no contextualizan adecuadamente la violencia como un fenómeno sistémico. Según la guía de la Junta de Castilla y León, se debe evitar el uso de testimonios que no aporten valor real al análisis del crimen y que, en cambio, perpetúan estereotipos y sensacionalismo. En nuestra revisión, también hemos visto cómo otros medios han caído en estos enfoques

Por ejemplo, esta pieza de Artículo 14 ha caído en el sensacionalismo al centrarse en descripciones dramáticas del entorno y las circunstancias personales, desviando la atención de la raíz del problema: la violencia estructural que afecta a todas las mujeres.

Por su parte, El Mundo destacó que el piso donde vivían era de protección oficial, un detalle irrelevante que refuerza estigmas sociales y que no aporta al entendimiento de la situación. Como bien señala la periodista Ruth Rodero en su cuenta de Twitter, “Parece que cada suceso en Pajarillos legitima comentarios racistas y clasistas.” Este tipo de enfoque desvía la atención de la verdadera problemática: la violencia de género.

Recomendaciones y recursos disponibles

Desde nuestra asociación, recomendamos encarecidamente el uso de la Guía para el Tratamiento Informativo de la Violencia de Género elaborada por la Junta de Castilla y León y el Colegio de Periodistas de Castilla y León, que ofrece pautas claras sobre cómo cubrir estos casos con rigor y respeto. La guía está disponible para su consulta en el siguiente enlace: Guía para el Tratamiento Informativo de la Violencia de Género.

Nuestro compromiso con la formación

Entendemos que informar sobre violencia de género es un desafío y que requiere una formación específica. En muchas ocasiones, en los medios se dispone de poco tiempo para elaborar informaciones y la inmediatez nos consume. Sin embargo, es fundamental recordar que el lenguaje y la forma en que contamos las noticias son cruciales, ya que tenemos una gran influencia en la sociedad. Pero tenemos que tener muy en cuenta que el lenguaje y como se cuentan las noticias es importante y que tenemos una gran influencia en la sociedad. Por eso, desde APFCyL, ofrecemos formación a medios y compañeros de Castilla y León sobre cómo tratar informativamente la violencia de género con la seriedad y el enfoque que merece. Estamos aquí para apoyar y mejorar la cobertura de estos temas tan sensibles.

Si deseas más información o estás interesado en recibir formación, no dudes en contactarnos. Puedes hacerlo escribiendo a periodistasfeministascyl@gmail.com

Juntos podemos contribuir a una cobertura informativa que no solo informe, sino que también eduque y sensibilice a la sociedad sobre la importancia de erradicar la violencia de género.

 

***Imagen de Wolfgang Ehrecke en Pixabay.