30 Dic ¿En qué bando está el miedo? 20 años de la ley integral contra la Violencia de Género
Por Noelia Martínez Castellanos
El año 2024 marca dos décadas desde la aprobación de la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género en España. Un hito que transformó la manera en que el Estado abordaba la violencia machista. 20 años después, sigue siendo un recordatorio de todo lo que falta por hacer.
Mientras celebramos los avances, se catapultan en los medios declaraciones que minimizan el impacto de la violencia de género y sostienen un discurso negacionista. Frente a ello, cabe preguntarse: ¿Quiénes tienen motivos reales para sentir miedo?
El negacionismo y el rol de los medios
Los medios de comunicación desempeñan un papel crucial en la lucha contra la violencia de género. Sin embargo, su responsabilidad a menudo se ve socavada cuando recogen y amplifican discursos que trivializan el problema o se enfocan en los supuestos temores de los hombres frente a las denuncias. Esto alimenta el negacionismo y desplaza el foco de las verdaderas víctimas: las mujeres.
En nuestra campaña para el 25N, resaltamos el papel fundamental que pueden desempeñar los medios al informar con rigor, contexto y responsabilidad, tal como establece la Ley Integral contra la Violencia de Género. En este hilo de Twitter y este post de Facebook, enumeramos acciones concretas que los medios pueden llevar a cabo para cumplir con este rol clave y contribuir activamente a la erradicación de la violencia de género.
Frases como “hay hombres que están asustados” cobran visibilidad, pero ¿qué dice la realidad? Las cifras hablan por sí solas:
- Desde 2003, 1.291 mujeres han sido asesinadas por violencia de género en España.
- Desde la aprobación de la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género en 2004, se han registrado más de 2,2 millones de denuncias por violencia de género en España.
- En 2023, los órganos judiciales recibieron 199.282 denuncias, lo que representa un incremento del 9,46% respecto a las 182.065 registradas en 2022. Para 2024, aunque aún no se dispone de datos anuales completos, se han observado tendencias preocupantes. Por ejemplo, en el segundo trimestre de 2024, los juzgados españoles recibieron un 4,79% más de denuncias por violencia de género en comparación con el mismo periodo del año anterior.
- Desde 2013 y hasta finales de Noviembre de 2024, 465 menores han quedado huérfanos debido a la violencia de género y 62 han sido asesinados en contextos de violencia de género.
Además, según los datos más recientes del Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género (VioGén) del Ministerio del Interior, a fecha de 30 de noviembre de 2024, se registran las siguientes cifras:
- 101.093 mujeres víctimas de violencia de género cuentan con protección policial en España.
- Entre estas víctimas, 1.269 son adolescentes de entre 14 y 17 años.
- Más de 51.206 mujeres con protección policial son madres con hijos menores a su cargo, lo que representa un aumento del 24,1% en comparación con el año anterior.
- El número de niños y niñas en situación vulnerable asciende a 11.789, un incremento del 24,9% respecto al año pasado.
Rompiendo el Silencio: El Poder de los Testimonios
A pesar de lo que algunos manifiestan, los testimonios como los que recoge Cristina Fallarás en su Instagram son herramientas poderosas para visibilizar la violencia de género y reducir el impacto de este problema. Hablar no solo rompe el silencio, sino que también actúa como un espejo para otras mujeres que, al escuchar estas historias, pueden identificar situaciones similares en sus propias vidas y buscar ayuda. Es una forma de desmantelar el «iceberg» de la violencia: esa enorme base oculta de casos que nunca se denuncian y que permanece en silencio bajo la superficie.
Estas voces no solo iluminan las experiencias de quienes sufren, sino que también inspiran a más mujeres a alzar la voz, contribuyendo a reducir las cifras de violencia y a generar un cambio estructural en la sociedad.
Porque el verdadero problema no es que algunos hombres se sientan incómodos; el problema es que demasiadas mujeres todavía viven aterrorizadas y en silencio.
Los horrores de 2024
A lo largo de este año, hemos sido testigos de casos que reflejan cómo la violencia de género se manifiesta en formas cada vez más complejas y devastadoras. Sin embargo, es importante señalar que quienes la cometen no son monstruos ni hombres encapuchados al acecho, sino hombres ordinarios, de todas las clases sociales, que ejercen esta violencia en el marco de un sistema estructural que la perpetúa.
Desde nuevas modalidades que se adaptan a los entornos digitales hasta crímenes que exponen fallas estructurales en los sistemas de protección, estas historias evidencian la magnitud del problema y la urgencia de una acción efectiva. Cada uno de estos casos representa no solo una tragedia individual, sino también un síntoma de las desigualdades y violencias sistémicas que persisten en nuestra sociedad.
A continuación, se destacan algunos de los casos más impactantes del año, que subrayan la necesidad de redoblar esfuerzos para combatir la violencia de género en todas sus formas.
- El canal de Telegram de ‘rape chats’: Más de 70.000 hombres participaron en un espacio donde compartían consejos sobre cómo sedar y violar mujeres, incluidas parejas y familiares. Este fenómeno refleja cómo la violencia se adapta a los entornos digitales, perpetuándose y amplificándose.
- El caso de Gisèle Pelicot: Una mujer de 72 años en Francia fue drogada por su esposo durante más de una década para que al menos 51 hombres la violaran mientras estaba inconsciente. Su valentía al visibilizar el caso es un recordatorio del horror que aún persiste y de la importancia de romper el silencio.
- Las menores en Murcia: Una red de explotación sexual que involucró a adolescentes terminó con condenas atenuadas para diez de los trece culpables, quienes evitaron la cárcel. Este caso expone las fallas del sistema judicial y la desprotección de las víctimas más vulnerables.
- El feminicidio de Rebbecah Cheptegei: La deportista ugandesa Rebbecah Cheptegei fue asesinada por su expareja Dickson Ndiema Marangach, quien la roció con gasolina y le prendió fuego. Cheptegei había denunciado repetidas veces el acoso y las amenazas de su agresor, pero las autoridades no actuaron con rapidez, según declaró su familia. El ataque ocurrió en su domicilio el 1 de septiembre de 2024, tras regresar de los Juegos Olímpicos de París, donde había competido en la maratón femenina. La atleta sufrió quemaduras en el 80% de su cuerpo y falleció tres días después en un hospital de Eldoret, Kenia. Este trágico caso refleja la necesidad de mayor protección y medidas efectivas para prevenir la violencia de género.
- Wafaa Sebbah y la realidad de las mujeres migrantes y racializadas: El caso de Wafaa Sebbah, una joven de origen marroquí asesinada en 2019 cuyo cuerpo no fue hallado hasta 2021, ilustra las múltiples capas de violencia y discriminación que enfrentan las mujeres racializadas. Su caso, que llegó a juicio en 2024, estuvo marcado por intentos de minimizar los hechos como «homicidio involuntario» y una cobertura mediática limitada, reflejando cómo las vidas racializadas suelen ser invisibilizadas en el discurso público.
Estas mujeres enfrentan formas específicas de violencia de género agravadas por el racismo y las barreras institucionales. Las mujeres negras, por ejemplo, no solo sufren violencia machista, sino también racismo sistémico que perpetúa su exclusión. Además, el racismo amplifica las consecuencias de la violencia, dificultando el acceso a la justicia y al apoyo institucional.
Un ejemplo adicional es la violencia vicaria que sufren las mujeres extranjeras, agravada por la falta de redes de apoyo y barreras. Estos casos y realidades exigen una mayor atención y una respuesta específica que reconozca y aborde las intersecciones entre género, raza y origen.
¿Quién debería estar «asustado»?
Estas cifras y casos desmienten cualquier narrativa que sugiera que son los hombres quienes deben estar preocupados. Son las mujeres quienes siguen enfrentándose al riesgo constante de la violencia, y es la sociedad en su conjunto la que debería estar alarmada ante la falta de avances suficientes.
El papel de los medios no debe ser el de amplificar discursos negacionistas, sino el de informar con rigor, contexto y responsabilidad. En nuestra campaña para el Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres de este año, destacamos cómo los medios pueden contribuir activamente a esta lucha, en línea con lo estipulado por la Ley Integral contra la Violencia de Género. En el hilo de Twitter y el post de Facebook que compartimos, enumeramos acciones concretas que los medios pueden llevar a cabo para cumplir con este rol clave.
Además, es urgente que el enfoque en la violencia de género sea inclusivo, reconociendo las realidades de mujeres migrantes, racializadas y trans, quienes a menudo quedan al margen de las políticas y debates.
20 años después, la Ley Integral contra la Violencia de Género sigue siendo un pilar fundamental, pero no suficiente. Los datos, los casos recientes y las voces de las víctimas son un recordatorio de que la lucha no ha terminado. Frente al negacionismo y la desinformación, es imperativo redoblar esfuerzos para proteger a las mujeres, exigir justicia y construir una sociedad donde no sean ellas quienes vivan aterrorizadas.